Por Mateo Ruffa.
22 de diciembre de 2009
Acto institucional de YPF
Acto institucional de YPF
Primera parte:
Segunda parte:
En relación a la ley de Servicios de Comunicación, la ley de medios, ¿va a recurrir a la Justicia el grupo América para evitar la instrumentación de la ley?
No, el grupo América no. Sí hemos concurrido desde la empresa Supercanal que se ve afectada por las empresas que tiene en todo el interior del país.
Le estaría repercutiendo en las empresas del interior.
Claro, sí, sí. Supercanal tiene licencias en 17 provincias argentinas y a su vez en cada provincia tiene pequeños pueblos, […] de tamaño de 20 mil habitantes, 100 mil habitantes; y en 17 provincias argentinas de esos pueblos hay muchos. Entonces cada uno de esos pueblos se considera una licencia, por eso que la ley nos afecta, y hemos recurrido a la justicia, sí. Todavía no tenemos fallo.
¿En qué sentido ustedes planteaban, que además de las licencias, el mensaje oficial que construye el gobierno, esto puede afectar a la libertad de prensa?
Sí, yo creo que esto tiene múltiples afectaciones la ley que ahora se ha suspendido en su ejecución. Porque ataca varios artículos de la Constitución Nacional, entre ellos el derecho de libertad de expresión, el derecho de propiedad; y además de eso también circunscribe la comunicación desde el sector privada a solamente 1/3 de los medios. Y esto me parece una afectación grande, porque cuando el Estado o el poder político pretende tomar hegemonía en la comunicación como es en este caso a través de una ley, y restringe al sector privado, yo creo que eso es malo para la Democracia y es malo para un país.
En ese sentido, ¿cómo ve la participación de un diputado, en este caso del diputado Francisco de Narváez en el grupo?
Bueno, yo lo he aclarado. El diputado Francisco de Narváez no participa directamente en el grupo ya que sus tenencias accionarias las cedió en vida a un fideicomiso donde están sus hijos y parte de sus gerentes y además de eso que, digamos, es lo formal o que es lo patrimonial, el diputado de Narváez no tiene ningún tipo de injerencia en los temas de tipo editoriales que por ahí son los más urticantes o son los que más se pueden prestar a algún tipo de suspicacia en América.
Digamos, no manejaría el directorio.
No, no maneja ni participa del directorio, que eso tampoco es tan relevante. No maneja la política editorial. La política editorial de América, de la Red, de América 24, la manejo yo personalmente. Y bueno, como digo, reitero, el diputado no tiene no solamente injerencia en los temas accionarios ni de dirigencia a través del directorio sino mucho menos en los temas editoriales.
Ahora, […] ¿cómo ve el discurso de la inseguridad, en relación de lo que acaba de decir la Presidenta en algunas ocasiones y la ministro de la Corte Suprema, Carmen Argibay, de que una noticia de inseguridad se repite 300 veces en el día y esto repercute como si hubiera habido 300 casos de inseguridad el mismo día?
Bueno, pero eso es como decir que una noticia sobre el aumento del dólar se repite 300 veces por día y que entonces el dólar aumentó 300 veces. No, no es así. La noticias, no solamente las de inseguridad se repiten, no solamente muchas veces por día, sino que en muchos medios. No solamente las de inseguridad. Y sobre la inseguridad no es una noticia, son muchas noticias por día de inseguridad. Lo que pasa es que ya nos va pareciendo normal que haya un muerto o que un día no haya un muerto pero estamos hablando de asaltos, estamos hablando de homicidios, estamos hablando de desarmaderos, de narcotráfico, estamos hablando de un triple crimen, estamos hablando de vinculaciones del narcotráfico con algunos sectores de la política, estamos hablando de cosas que antes en Argentina no se vieron. Entonces todo esto no es una sensación, todo esto es una realidad y se podrá discutir o repetir 500 veces la misma noticia, pero va a seguir siendo una. Yo creo que a lo que se alega, o se apela desde el gobierno es a un juego de palabras, ahora a la gente a la que le quitaron un familiar, le quitaron un hijo, o lo asaltaron o le pasó algo, tuvo un hecho de violencia, no está haciendo un juego, tiene un problema de verdad, le cambió la vida, y eso es un tema que la política lejos de ocultarlo lo que debería hacer es plantearla como una cuestión de Estado a resolver y que estuvieran convocadas todas las fuerzas políticas para resolverlo porque yo no creo que sean ni el kirchnerismo ni el peronismo el que manda a matar, secuestrar y robar y demás. Yo creo que este debería ser un problema de Estado que debería resolver la sociedad en su conjunto y sobre todo, todos los sectores políticos.
En ese sentido de violencia y en el sentido de esa opinión que usted acaba de dar, también ha hecho opiniones en el sentido de un capítulo oscuro de nuestro país que fue la dictadura militar. ¿No le parece que usted hizo declaraciones tratando de vincular al gobierno con hechos de violencia de este pasado, de ese pasado de genocidio en Argentina?
No, para nada, no, no. Eso sería una barbaridad de mi parte. Yo lo que dije es que mandar la ley de medios al congreso, “esa ley de medios” al Congreso, era un hecho de una gravedad institucional, INSTITUCIONAL, equivalente al golpe de Estado del ’76. Eso fue lo que dije. Me referí a lo institucional. ¿Por qué? Porque el golpe de aquel momento restringió una serie de libertades constitucionales, entre ellas la libertad de expresión, y los medios la sufrimos. Los medios estuvimos prohibidos, proscriptos, se expropiaron medios y esta ley era una cosa equivalente. Nos cercenaban la posibilidad de opinar, si bien no había una expropiación directa, había una expropiación indirecta porque nos obligaban en un año tener que desprendernos de aquello que habíamos trabajado [para conseguir]. En mi caso yo trabajé 30 años para conseguir lo que tengo y de la noche a la mañana el gobierno me dio un año para vendérselo a nadie, porque nadie estaba interesado en comprarlo, entonces hablé de eso, de la gravedad INSTITUCIONAL que implicaba para la democracia, para la comunicación, para el periodismo, para valores que son supremos y que son importantes para la sociedad, me parecía que en este caso me pareció que el gobierno, el kirchnerismo, los estaba violando por un método distinto que no era el golpe de Estado, sino que era el congreso. Y tan fue así, no me equivoqué en lo que dije, que si vemos lo que pasó después en el congreso, se violaron todas las normas, un hecho inédito. Nunca había pasado en la Argentina que se rompieran los reglamentos internos del Congreso de la Nación, que salieran diputados y senadores a denunciarlo. De hecho, bueno, hoy está el diputado [Enrique] Thomas que ha presentado en la Justicia Federal de Mendoza una demanda con una cautelar que suspende en todos sus términos la ley y en todo el territorio de la República Argentina justamente porque se violó el reglamento. Se rompió un principio fundamental de la república como es respetar el funcionamiento del congreso.
Ahora, en ese sentido de monopolización de parte del Estado del discurso mediático, qué le parece el manejo que hace Papel Prensa con el precio del periódico por más que usted no tenga empresas de diario.
Sí, sí, tengo. Tengo cinco diarios en la Argentina. Es más soy presidente-propietario del primer diario que hubo en la República Argentina que es la Capital de Rosario.
¿Qué le parece Papel Prensa, que el Estado quiera intervenir en el directorio porque tiene participación accionaria, y qué le parece que sea Papel Prensa una fijadora de precios que quizás, tal vez, en mi opinión personal, no deje competir a otras empresas periodísticas que quieren hacer diarios, periódicos por fuera de ese esquema de... [concentración]?
Sí, lo primero que le digo es que yo, como le dije, tengo 5 diarios en la Argentina, uno de ellos el primer diario que hubo en nuestro país, el diario La Capital fundado en el año 1867. Segundo, no tengo ninguna participación, ni siquiera soy propietario de Papel Prensa, porque Papel Prensa le vende a quien quiere, y parece que a mí no me quiere vender. Tercero creo que hoy el gobierno de Kirchner decida mirar los balances, y este pensando en la intervención de Papel Prensa me parece que forma parte de una maniobra política contra el grupo Clarín. No me parece que tenga que ver con el interés que pueda tener el Estado sobre Papel Prensa, porque recordemos que hace 6 años que este mismo gobierno integra el directorio de Papel Prensa, hace 6 años que el kirchnerismo tiene un director puesto en Papel Prensa. Entonces de repente se preocupan después de 6 años por los números. Me parece muy llamativo. Al margen de eso, Papel Prensa existe en función de las distintas concesiones que han hecho todos los gobiernos, desde los gobiernos militares hasta los democráticos con Clarín. Estoy totalmente de acuerdo, ehh en desacuerdo con eso, pero creo que es una concesión que se le hizo a Clarín fruto de alguna negociación espuria de carácter político, en su momento, que después los distintos gobiernos lo han seguido profundizando como lo hizo el menemismo con Clarín cuando le dio canal 13 y radio Mitre, como lo hizo De la Rúa, cuando les dio la reforma de la ley de quiebras y lo hizo el kirchnerismo cuando les concedió la ley de bienes culturales, y más grave que eso aún cuando le autorizó la fusión de Multicanal y Cablevisión. O sea que todos los gobiernos han hecho concesiones con Clarín. Tal vez este gobierno haya sido el primero que se animó, el de Kirchner, el del matrimonio presidencial, que se animó a pelear contra el grupo Clarín, y a mí me parece bien. Yo creo que Clarín tiene un tamaño demasiado grande, demasiado ehh desparejo en relación a…
que no permitiría competir…
¡Claro! que hace muy difícil la competencia. Y como digo, es un tamaño demasiado grande en relación al resto de los medios. Y me parece bien que el Estado –porque es su función- tome medidas, arbitre para que Clarín reduzca ese tamaño. Ahora, si tiene ese criterio no debería haberle permitido la fusión entre Multicanal y Cablevisión, no es que cuando le empiezan a dar cosas que no le gustan al gobierno, cuando empiezan a publicar tapas que no le gustan al gobierno, le empiezan a quitar cosas. Esto debería ser parte de una política de Estado hacia Clarín, y yo coincido, creo que tiene razón la Presidenta cuando dice que hay que sacarle tamaño –yo no creo que sea un monopolio, no es un monopolio porque hay un montón de medios- pero hay que sacarle tamaño a Clarín. Pero ahora, creo que se equivoca en las formas. No es a través de una ley como la que se mandó al congreso. No es a través de ese tipo de medidas ni interviniendo Papel Prensa.
En el discurso de recién del CEO de YPF, hace un análisis medianamente optimista de la evolución económica de la Argentina y anuncia cuantiosas inversiones de YPF en materia energética nacional. ¿Usted no cree que en ese sentido, a veces, desde los medios se trata de –a principio de año se hablaba del dólar a 8 pesos- de construir un relato negativo en materia económica que a veces no se condice con la realidad?
Puede ser, yo creo que el periodismo o los medios. Vamos a distinguir entre los medios y el periodismo. Los medios son un espejo de la sociedad. Nuestra sociedad argentina está en problemas. Tenemos problemas como construcción colectiva. Tenemos problemas porque no tenemos identidad nacional, tenemos problemas porque no tenemos objetivos en común, tenemos problemas porque tenemos enormes divisiones ideológicas que responden más al pasado que al presente y no tienen nada que ver con el futuro. Y los medios, como digo, somos un reflejo de eso. El periodismo tampoco escapa a ese análisis, y hay de todo en el periodismo. Hay periodistas que tienen una visión positiva, otros que tienen una visión negativa. Hay periodismo, hay periodistas que son muy resentidos. Hay casos como el del periodista, ex-periodista o esta incógnita que se llama Verbistky que no se sabe si es periodista, empresario, operador político, escritor. No se sabe qué es lo que es. Y el bueno, ve un presente y un futuro absolutamente paradisíaco por su cercanía y su militancia ideológica con los Kirchner, y hay otros periodistas que ven un mundo más parecido al infierno que otra cosa. En el medio de eso hay gente que hace periodismo serio, y tienen su criterio y hacen su análisis. Entonces hay de todo. Yo me guío por el periodista que a través de una construcción que ha hecho en el tiempo, bueno, tiene una trayectoria, tiene un prestigio, entonces a ese es al que escucho y trato de informarme a través de él.
Bueno, su análisis sería no tan optimista como plantea el gobierno, ni tan negativo…
No, yo creo que la Argentina va a tener un buen momento económico y creo que va a tener un pésimo momento político, de mucho conflicto, de mucha crispación. Pero esto no viene de la política, esto viene -me parece- de Néstor Kirchner. Ni siquiera creo que de su esposa, yo creo que hoy le he visto a la Presidenta tratando de poner equilibrio, tratando de hablar de respeto. Me parece que no así es con su [marido]…
¿Y cuál es ese ruido ideológico que a usted le hace Néstor Kirchner? Concretamente.
Bueno, este ruido de los piqueteros, este ruido del discurso de que hay que rescatar los años setenta y entonces los Derechos Humanos. Y la verdad que los Derechos Humanos es una expresión tan generosa, tan amplia, tan importante que no se refiere solamente a la muerte de… “dee, eee, ehh, este”...o a la pelea que hubo en la época de los setenta con el terrorismo y el sector militar. Yo creo que eso ya está superado en la historia. Debiéramos estar mirando como hacen otros países hacia adelante. ¿Qué se yo? Brasil no está entretenido en eso, Uruguay lo superó, los chilenos que tuvieron un problema más serio que el nuestro también. Pareciera que nosotros los argentinos estuviéramos empecinados en volver a discutir cosas que ya la historia superó. Más allá en que coincidimos en que hubo asesinatos, hubo secuestros, hubo saqueos, hubo muertes, violaciones, hubo secuestros de bebés. Todo eso. Pero en algún momento tenemos que mirar para adelante. Sino nunca, nunca, vamos a poder construir un país.
Estaría en sintonía con las declaraciones de Abel Posse, recientemente nombrado ministro de [educación de Macri]…
No conozco las declaraciones de él. Esto es lo que yo pienso, y me parece que es el pensamiento de los argentinos, de la mayoría de los argentinos, tenemos que terminar con el pasado y empezar a mirar un poco el futuro. Si en eso coincido con Abel Posse me parece bárbaro, coincido con quien coincida también.
Y en materia de política internacional, ¿cómo ve a Argentina inserta en el mundo?
Bueno, la veo desintegrada. Creo que como indica el mapa estamos al final, al fondo del mapa y en materia económica, en materia de relaciones internacionales, estamos igual, estamos afuera del mapa. Argentina tiene que insertarse rápidamente en, nuevamente en el mapa mundial, sobre todo en el mapa económico, en el mapa cultural, en el mapa deportivo. O sea, tenemos muchas tareas para hacer, pero eso depende de los argentinos, depende de nosotros, de nadie más. La verdad la veo mal, puede ser que nos demos cuenta del problema que tenemos y empecemos a revertirlo rápidamente porque aún así, dándonos cuenta, nos va a llevar un par de décadas salir.
Y con qué proyecto, con qué medidas concretas usted…
¿La reinserción? Y, es un trabajo complejo, por eso no es en un año, es un par de décadas, un par de décadas son veinte años. Si nos pusiéramos hoy a construir una Argentina en serio que mirara al futuro que tuviera un plan de telecomunicaciones, que tuviera un plan sostenido en materia de exportaciones, que respetara las instituciones. Cuando digo esto me refiero a que la política fuera un factor aglutinante de los tres poderes del Estado. Que tuviéramos un plan en serio para erradicar la droga de nuestro país, para volver a darle trabajo a la gente, para recuperar la dignidad y la cultura del trabajo. Bueno, por ahí en veinte años podremos ser optimistas. Hoy tenemos una o dos generaciones perdidas en mano de la droga, en mano de la delincuencia, en mano de la ausencia de la cultura del trabajo. Nos va a costar.
Eso en lo social. En telecomunicaciones –mencionó recién- ¿usted no cree que hay una estructura monopólica como la de Clarín? O no monopólica, concentrada.
No, yo creo que hay una estructura demasiado grande en relación a los competidores. Y esto es como en el boxeo, cuando hay un campeón del mundo que pelea peso pesado, y todos los demás somos mini-moscas, no hay pelea. No hay pelea. Entonces me parece que lo que hace falta es, o quitarle un poquito de peso a Casiux Clei, o en todo caso que Rebeco haga un poco más de gimnasio y suba de categoría. Pero tiene que ser más parejo.
Bueno, Daniel Vila, presidente de la corporación América. Muchas gracias.
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